jueves, 8 de noviembre de 2007

YOGA PARA EMBARAZADAS


Normalmente las mujeres embarazadas tienen miedo a practicar asanas durante el embarazo. Este articulo es precisamente para animar a las mujeres a hacer yoga y mostrarles que asanas pueden practicar sin ningún riesgo para asegurarse una mejor salud durante el embarazo y el parto, así como durante el periodo posterior al parto.



Las asanas aquí mencionadas son fáciles de realizar. No son complicadas y en ningún caso peligrosas. Están diseñadas para mantener sana a la mujer embarazada de modo que pueda evitar los típicos síntomas del embarazo como el vomito, las nauseas matutinas, diarreas, hinchazón, dolores de cabeza... Los ejercicios de respiración están especialmente indicados para aliviar la fatiga, la tensión nerviosa, y eliminar toxinas, de modo que tanto física como mentalmente se mantengan lo mas sanas y felices posible. Las asanas también aseguran que el feto consiga el mayor espacio posible dentro de la madre, para facilitar los movimientos y el crecimiento en el periodo del embarazo. Asimismo estas han sido elegidas para facilitar el parto.



Ejecutando las asanas deberíamos tener en cuenta que los movimientos sena correctos y de una buena respiración. Los problemas individuales y de constitución varían de una persona a otra. Es imposible dar un programa especifico que se adecue a la necesidad de todas las mujeres. Aquí exponemos un programa general para las mujeres con una salud normal. El practicante debe por tanto usar su propio criterio en la practica del yoga.



Algunas personas puede que no sean capaces de seguir el programa completo, pero pueden seleccionar las asanas que les mantengan la salud mental y física y que aseguren un parto fácil. Si sienten bienestar después de practicarlas es un signo de que están trabajando correctamente. Si se sienten cansadas o exhaustas, o bien cometen algún error o trabajan por demás. Es un error esforzarse demasiado. Durante el embarazo se practican las mismas asanas que durante la vida normal, pero con agunas modificaciones.



Precauciones:


No flexionar o estirar mas allá de vuestra propia capacidad.

· Acortar la duración en la posición, para evitar fatigarse.

· No sentir ninguna dificultad o interrupción en tu respiración mientras que realizas las asanas. En cada posición mantener el vientre flojo y abierto para facilitar la respiración.


En las asanas de flexión no debemos flexionar de manera que comprimamos al feto, Sino que deberíamos mantener la espina dorsal bien estirada y el pecho bien alto para que el feto pueda moverse con facilidad.


No comprimir el útero mientras se realizan las asanas.


· Realizar las posiciones con confort y protegiendo la vida que llevamos dentro



Después de los tres primeros meses se deben practicar las asanas y ejercicios respiratorios que siguen a continuación.


Asanas:


Quizás el momento más delicado puede darse durante

“El primer trimestre”El cambio hormonal es significativo. Las nauseas, molestias digestivas nos restan energías para abordar las posturas o asanas. Podemos sustituirlas o adaptarlas a una secuencia mas pasiva o relajante. Durante este periodo inicial aceptamos estos cambios que nos llevaran a un estado más meditativo e interno. En la practica de clase iniciamos con “Baddhakonasana” o postura del sastre sentado; esta asana nos conecta física y energéticamente con su correspondiente chakra situado en la región pélvica donde se siente el niño.


“El segundo trimestre”: Los ligamentos y los músculos están ahora más flexibles; además en general el estado y la energía suelen aumentar con lo cual se añaden posturas con ayuda de soportes como: sillas, mantas, cinturones, pelotas que van creando nuevos espacios dentro del cuerpo materno. En esta etapa, el cuerpo nos pide movimientos suaves, sobre todo para aliviar las tensiones tan frecuentes en la zona baja de la espalda. Es conveniente estirar suavemente las vértebras en torsiones y extensiones hacia delante y arriba.



En la practica de clase introducimos posturas sentadas, Ej.: “Upavistha Konasana”. Estas asanas facilitan un buen parto. Facilitan el paso de la orina, descargando la vejiga. La zona pélvica se mantiene extendida, dándole espacio al feto para moverse. La espina dorsal se fortalece.



“El tercer Trimestre”:Momento en el cual la madre se va concentrando cada vez mas en su hijo, a nivel físico siguen produciéndose grandes cambios como en el caso de la articulación del pubis que se ablanda preparándose para el momento del parto. Es conveniente centralizar la practica en el “ejercicio de ponerse en cuclillas”, y a que es una postura, que abre la pelvis para el descenso del bebe. También es importante incorporar los ejercicios de relajación y respiración ya que fortacelen el cuerpo, mejoran la salud, y relajan los nervios de la madre. Aportan salud mental y felicidad y purifican la mente. En la practica de clase introducimos “ Sarasana”, que debería realizarse al menos dos veces al día ( por la mañana y por la noche) seria conveniente practicarla lo mas a menudo posible cuando el cuerpo sienta la necesidad de descansar.